Ahora la amenaza directa, también en Tenosique, va contra el fraile Tomás González y el personal del albergue “La 72” quien narra:

Hoy al medio día recibimos dos amenazas por parte del crimen organizado que opera en Tenosique. Cabe mencionar que en las últimas semanas, hemos acompañado a muchas personas víctimas de delitos graves entre ellos el cobro de cuota y amenazas de muerte a denunciar ante la PGR y PGJ de Tabasco. Los hechos son los siguientes:

1. Llegó un muchacho a La 72, para decirnos que “los mafiosos” le advirtieron que esta noche entrarían por todos los que habían denunciado, que ya los tenían bien ubicados, que ya sabían por dónde entrar al albergue.
2. Junto con Rubén Figueroa iba camino a la PGJ para denunciar estos hechos y pedir el acompañamiento cuando una de nuestras voluntarias me llamó y me dijo que de manera urgente me trasladara al albergue. Al llegar, una de las personas que denunció, me dijo que en las vías se había topado con gente que le dijo: “… lo que nos interesa es la cabeza del padre, que está al frente de todo esto; y de todos los que están hablando… Hoy mismo vamos por todos ellos al albergue…”
3. Al recoger ambos testimonios nos dimos a la tarea de informar a todos los cuerpos de seguridad: Policía Federal Ministerial; PGJ; Policía Federal; Ejército mexicano.
4. Alrededor de las 2 de la tarde en un operativo con mucha falta de coordinación, detuvieron a tres personas, señaladas por los migrantes. Sin embargo, no detuvieron a los que consideramos son los cabecillas principales, entre ellos al jefe que encabeza la banda que opera entre Tenosique y Coatzacoalcos. Esto, por supuesto, que nos pone en un mayor riesgo y en un mayor peligro.

La pregunta obligada es: ¿porqué el crimen organizado habría de enfocarse en amenazar albergues de migrantes? ¿Qué interés en secuestrar migrantes, si no necesariamente representarían una fuente de ingresos? ¿Porqué la masacre de San Fernando?

Para el crimen organizado sí tiene sentido, porque se trata de negocio: son secuestrables para exigir rescate, en dólares a familiares. Porque pueden ser usados en trabajo forzado, trabajo sexual, porque alrededor de la migración gira un entorno económico que deja una cantidad incalculable de ganancias.

Nada de casualidad en esto.

El padre Pedro Pantoja menciona a la reportera Ángeles Mariscal en una entrevista para CNN México, “Casi la totalidad de los que migrantes que llegan al albergue de Saltillo han recibido ofertas para servir al crimen organizado. En muchos casos se les ofrece, y si no lo aceptan los fuerzan”. Una breve pero importante clave.

Se trata de dinero. De dinero sacado de un grupo vulnerable. Fuente de ingresos para polleros, secuestradores, “amistosos” hoteles que sacan su tajada, tratantes de personas, traficantes de esto y aquello, autoridades civiles policiacas y militares que también sacan algún provecho. Ellos son quienes buscan y presionan los cierres de albergues, quienes amenazan voluntarios y personal de éstos, quienes echan leña al ya de por sí fuerte racismo mexicano. Son quienes buscan la cabeza de Fray Tomás González.