El bosque significa más que árboles para las personas que viven en estos territorios. Es fuente de alimento, trabajo, medicamento, agua, aire limpio y protección. Los dueños de los territorios forestales son los principales procuradores de su conservación en buen estado, junto con toda la diversidad biológica que albergan.

Basta salir una hora en carretera de la Ciudad de México para encontrar un bosque bien manejado, pero amenazado. En el municipio de Amanalco, en el Estado de México, las comunidades y ejidos realizan importantes labores de manejo y aprovechamiento de este importante bosque: realizan reforestaciones, brechas cortafuegos, podas, aclareos, bordos de retención de suelo y humedad.

-> Fotografías para el Consejo Civil Mexicano de Silvicultura Sostenible (CCMSS). Texto de Gerardo Suárez