La revista Magis, de la Universidad Jesuíta de Guadalajara retoma, para la historia escrita por Étienne Von Bertrab, algunas de las imagenes de la lucha contra los proyectos eólicos en el Istmo de Oaxaca. Una galería fotográfica había sido con anterioridad publicada en el reportaje Quijotes contra empresas eólicas, realizado con María Verza.

Como el agua y la energía proveniente del Sol, el viento es un bien inherentemente común. Sin embargo, así como en México el agua sufre un proceso de mercantilización, el Estado hace ahora lo propio con el viento. Regiones antes ignoradas por sus gobiernos y por los grandes capitales —pero donde el viento es generoso— experimentan una carrera por acaparar el recurso. Es el caso de lo que ocurre en el Istmo de Tehuantepec, una de las regiones con mayor potencial eólico en el mundo.


-> Magis | Energía eólica: la lucha por el viento en México

En México se han registrado alrededor de 22 mil desapariciones forzadas, según la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, a pesar de que el país no vive, oficialmente, un conflicto armado. Para Amnistía Internacional, la cifra aumentaría hasta 26 mil. El número es un dato impreciso y podría quedar corto, pues refiere solamente a los casos denunciados. Hay una larga contraparte de silencios.

La desaparición forzada tiene una larga historia desde la década de los 70, la ‘guerra sucia‘, como estrategia de terror del Estado mexicano contra los militantes movimientos armados y opositores al régimen. Pero desde la administración de Felipe Calderón (2006-2012) y hasta la fecha, el móvil político no es necesario. Miles de personas han sido desaparecidas por fuerzas gubernamentales o bien, por el crimen organizado. Poco éxito han tenido las historias de búsqueda por familiares y organizaciones, pero dejan testimonio de un dolor que no cesa. También reflejan la impunidad con que autoridades tratan el asunto.

Las fosas clandestinas pues, no son historia nueva. Son historia en continuidad.


interactivo.eluniversal.com.mx/defensores-dh/
interactivo.eluniversal.com.mx/defensores-dh/

– > Interactivo

– > Historia: Se triplican agresiones a defensores de DH: ONG

 

El Universal, Periodismo de Investigación

Información: Elena Michel

Edición: Karla Casillas y Salvador Frausto

Fotos: Cortesía ‘Haz que se vean

Diseño Web: Miguel Ángel Garnica y Edgar Aguilar

Parteras en Guerrero
Isabel Vicario Natividad, partera indígena na´savi (a la izquierda) revisa a una jóven embarazada en la Casa de la Mujer Indígena Nellys Palomo Sánchez, una organización local indígena independiente en San Luis Acatlán, Guerrero, el 10 de septiembre de 2014. La pobreza extrema y la carencia de servicios públicos en Guerrero, al sur de México, particularmente en las regiones indígenas, son causa de numerosas muertes. La morbilidad materna en Guerrero es de más de 91 muertes por cada 100 mil nacimientos, mientras que la medida media nacional es de 43.

SAN LUIS ACATLÁN, GUERRERO.— Ella posa sus manos sobre ese vientre voluptuoso y lo toca apenas. Palpa esa redondez y le traza una cruz que lo divide en cuatro, mientras murmura estas palabras: “Protégelos. Dales fuerza para su camino, que lleguen bien en su parto. Niño dame permiso de revisarte que todo esté bien”.

Ella, Hermelinda Roque García, reza y posa sus manos como mariposas sobre el vientre de Sonia que espera a su segundo hijo. Sonia, acostada en una cama de la Casa de la Mujer Indígena Neli Palomo Sánchez, en San Luis Acatlán, en la costa chica de Guerrero, mira al techo y se deja tocar. Sus puños se aprietan a los lados. Este segundo embarazo inició con una amenaza de aborto y esta mañana de agosto, un dolor agudo en el abdomen la trajo aquí.

-> Domingo La lucha por ser dueñas de su cuerpo | Por Daniela Rea / Fotos: Prometeo Lucero

(Este trabajo se realizó con el apoyo de la Red de Periodistas de a Pie, en colaboración con la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derecho Humanos A.C. (CMDPDH), como parte del proyecto de protección de los defensores de derechos humanos financiado por la Comisión Europea. El contenido no refleja la posición de la UE.)

Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad
Oficina de Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad (Prometeo Lucero)

OAXACA, Oax. (proceso.com.mx) .- La curandera sentía que el cuerpo de la mujer a la que hacía masaje se le escapaba de entre las manos, no la dejaba trabajar y la alejaba, como si alguien más la jaloneara por la espalda. Una resistencia impedía la alquimia de la curación: las fragancias florales, el golpeteo con las ramas y el pase del huevo que absorbe las malas vibras no eran suficientes y aunque oraba sentía que un espiral sin fondo la absorbía.

Triste y frustrada, la curandera Lourdes Rendón supo que no podía hacer más y mandó a la paciente con un chamán más experimentado; éste después le explicó que la desconocida a la que no pudo relajar se dedicaba a buscar restos de mujeres desaparecidas, hacía tiempo había perdido los límites, se había quedado sin energía propia.

Tras semanas de silencio autorreflexivo, terapias, rezos, masajes, limpias, yerbas, expresión, compañía y abrazos, la mujer desconocida que buscaba fosas recuperó su poder y pudo regresarse de donde vino.

Ese fue uno de los casos más difíciles de Lourdes como terapeuta y médica tradicional. No el único. Desde que ella y su hermana comenzaron a atender a defensoras de derechos humanos de Oaxaca, todo México y Mesoamérica, enviadas por la organización feminista Consorcio, el grado de dificultad de su trabajo aumentó, también sus retos profesionales.

 

-> Proceso | Cuidar a las que cuidan | Escrito por Marcela Turati

Leticia Gutiérrez Valderrama
Leticia Gutiérrez Valderrama, directora de Scalabrinianas: Misión para Migrantes y Refugiados

México es un país marcado por la migración, por ello, la religiosa Leticia Gutiérrez Valderrama, directora de Scalabrinianas: Misión para Migrantes y Refugiados, decidió abandonar sus estudios de Comercio Internacional para darle un giro a su vida y ayudar a aquellos que muchas veces, en la búsqueda de un sueño terminan viviendo la peor de sus pesadillas.

El camino no ha sido fácil, según relatan sus familiares y representantes de otras organizaciones que se dedican a la misma lucha, como el padre Alejandro Solalinde Guerra.

El machismo y el hecho de que los migrantes son un sector que no le importa a las autoridades son dos de los principales obstáculos que se han cruzado en el camino; sin embargo, también ha encontrado apoyo y reconocimiento por su labor. Las mujeres que abandonan sus países amparadas por la más grande indefensión inspiraron también a esta misionera para que la que no existen obstáculos a la hora de exigir un trato igualitario y respeto para aquellas miles de personas que cruzan la frontera todos los días la frontera con Estados Unidos.

-> SinEmbargo.mx | Leticia, la misionera que dejó todo por los migrantes | por Thelma Gómez Durán

 

 

**Este trabajo se realizó con el apoyo de la Red de Periodistas de a Pie, en colaboración con la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos A.C. (CMDPDH), como parte del proyecto de protección de los defensores de derechos humanos financiado por la Unión Europea. El contenido no refleja la posición de la UE.

Jardín de las Mariposas
Jardín de las Mariposas. Tijuana, Baja California

 

TIJUANA, BAJA CALIFORNIA.- Estéfani no recuerda los detalles del día que le cambió la vida. No puede describir, por ejemplo, cómo era el primer ardor que le consumía el cuerpo. Tampoco tiene claro qué fue lo que hizo las horas posteriores al ataque. Lo que sí recuerda es que estaba parada frente a la puerta de la casa en la que todavía renta un cuarto, en el centro de esta ciudad fronteriza, cuando le tiraron encima ácido sulfúrico.

-Me lo aventó por atrás una jota igual que yo; una trans igual que yo. Me lo aventó por envidia, porque nunca le hice algo malo como para que me hiciera esto. Creo que ya se fue. No sé dónde está, tiene mucho que no la veo -cuenta Estéfani, sentada en una piedra, en el patio de esa misma casa.

Luego de que la atacaron, el jueves 24 de julio de 2014, alguien la llevó a un centro de salud. Ahí le dijeron que le harían un injerto de piel en la espalda y la parte trasera de los brazos. Pero ella escapó: no quería cicatrices en su cuerpo curvilíneo.

-Así anduve trabajando una semana todavía, pero después me llevaron a otro centro de salud; ahí hicieron curaciones a mi piel. Es que ya no aguantaba el ardor. Fue horrible -recuerda.

 

-> Publicado en  Eme Equis | El Jardín de las Mariposas | Texto: Jésica Zermeño. Fotografía: Prometeo Lucero

Pese a las amenazas de muerte, el hostigamiento y ahora la intención de encarcelar a defensores de derechos humanos, los pobladores del istmo mantienen el pulso a las eólicas y han tenido algunos éxitos: un proyecto se ha paralizado y ahora será sometido a consulta; y los contratos de otro podrían ser anulados

-> Quijotes contra empresas eólicas en México / Periodismo Humano
Texto: María Verza



*Este trabajo se realizó con el apoyo de la Red de Periodistas de a Pie, en colaboración con la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos A.C. (CMDPDH), como parte del proyecto de protección de los defensores de derechos humanos financiado por la Comisión Europea. El contenido no refleja la posición de la UE *

Jesús Robles Maloof
Jesús Robles Maloof

Ayotzinapa es el más reciente ejemplo de la intensidad de frecuencia que puede alcanzar una causa en redes sociales, cuando congrega a los ciudadanos de la red en esa plaza pública donde caben todos y cada uno con su propia posibilidad de participación: ciudadanos, ciberactivistas y defensores de derechos humanos
“Es un momento colectivo que nadie controla. Un momento que combina la indignación con la oportunidad de defender temas de derechos humanos, y tienes que estar allí”, dice Jesús Robles Maloof, abogado y defensor “todoterreno” de los derechos humanos.

Él, como ciberactivista, ha sido parte de muchos momentos en la línea de tiempo de las acciones colectivas en Internet, que parten del #votonulo de 2009, la crisis de la #influenza de ese mismo año, y llegan hasta #TodosSomosAyotzinapa.

Durante estos años, el ciberactivismo mexicano ha acumulado un catálogo de hashtags (etiquetas) para los más diversas acciones, denuncias y agravios. El compendio incluye casos de asesinato, encarcelamiento, amenazas y persecución de ciberactivistas, blogueros o simplemente ciudadanos que ejercieron su derecho a comunicar.

-> Publicado en Pie de PáginaCiberactivistas, el poder de la indignación | Texto: Elia Baltazar

Continue reading