Un bus, quelques photos et beaucoup d’espoir : chaque année, elles font le tour du Mexique ensemble pour retrouver leurs proches, partis chercher une vie meilleure aux États-Unis. Mais la route vers l’eldorado est aussi l’une des plus dangereuses au monde. Le Quatre Heures a suivi ces 37 femmes venues des pays voisins d’Amérique centrale pour marcher dans les pas de leur fils, fille ou mari disparu.

Un reportage grand-format de Léonor LUMINEAU et Prometeo LUCERO

-> Le Quatre Heures: Desaparecidos: sur la trace des migrants disparus

En colaboración con Numero F, portal que promueve el fotoperiodismo y difunde historias de la frontera norte mexicana, escribí este texto al finalizar la cobertura sobre la Caravana de Madres Centroamericanas.


Eres un turista mexicano y viajas en un autobús de pasajeros desde Tapachula, Chiapas. El autobús ha sido obligado a pasar por la aduana de Huixtla, donde te piden tus documentos y pasar tus pertenencias por un detector de rayos X, tipo aeropuerto. Tienes que presionar un botón. Si marca luz verde, pasas. Si sale roja, agentes migratorios te realizarán un cateo.

Un agente migratorio mira tu credencial de elector y te pregunta: nombre, dirección, código postal, fecha de nacimiento, y cuántas veces has ido a votar. Corrobora lo último con el sello marcado en la credencial.

Has salido de la aduana y abordas el autobús. El cuerpo se amodorra, te quedas dormido, una luz directa a los ojos te saca del sueño. “Documentos por favor”. Estás frente un retén militar. Un soldado te pregunta nombre, dirección, cuántas veces has ido a votar.

Se van los soldados. Vuelves a dormir y una hora más adelante un agente del Instituto Nacional de Migración, cual Border Patrol, te patea el pie para despertarte. “Sus documentos”, te dice sin identificarse. Otra vez, nombre, edad, cuántas veces has votado, de dónde vienes, a dónde vas. Lámpara a los ojos y no respondas mal.

-> ver En la ruta migratoria: “Documentos, por favor” en NumeroF.