Asociación Esperanza contra la Desaparición Forzada y la Impunidad, Tijuana. (Foto: Prometeo Lucero)
Asociación Esperanza contra la Desaparición Forzada y la Impunidad, Tijuana. (Foto: Prometeo Lucero)
Estos son logros reales que ha arrojado la búsqueda de víctimas de desaparición forzada en México. Logros obtenidos por aquellos que, urgidos por amor, han tomado en sus manos las investigaciones sobre el paradero de los miles de desaparecidos que hay en el país. Éste es un vistazo a la guerra por la verdad que hoy libran las víctimas de la violencia en México.

Reportajes en tres entregas con investigación de Paris Martínez (@paris_martinez) publicado en Animal Político sobre la búsqueda de víctimas de desaparición forzada en Baja California, Guerrero, Oaxaca y Ciudad de México. *

 

Desaparecidos en México: la guerra por la verdad (Parte 1)

En México sólo se investiga 1% de las desapariciones reportadas, según registros oficiales (parte 2)

En 2015, familias de desaparecidos realizarán nueva caravana nacional; buscan reunificar acciones como víctimas–

* El presente trabajo es la segunda entrega de un reportaje en tres partes realizado con el apoyo de la Red de Periodistas de a Pie, en colaboración con la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos A.C. (CMDPDH), como parte del proyecto de protección de los defensores de derechos humanos financiado por la Comisión Europea. El contenido no refleja la posición de la Unión Europea.

Teodulfo Torres Soriano
Teodulfo Torres Soriano

En esta foto tomada el 30 de agosto de 2012, Teodulfo Torres Soriano, activista conocido como “El Tío”, participaba en una protesta organizada por familiares de víctimas de desaparición forzada frente al Museo Memoria y Tolerancia, en la avenida Juárez de la Ciudad de México. Teodulfo viste una camisa roja, gorra verde, pantalones grises y fuma tabaco en una pipa.

Teodulfo sería uno de los principales testigos para declarar respecto al operativo del 1 de diciembre de 2012, donde un disparo de bala lacrimógena causó una larga agonía a Francisco Kuykendall Leal, activista conocido como Kuy, quien finalmente murió el 25 de enero de 2014 tras pasar más de un año en coma.

Hoy son sus amigos y familiares quienes encabezan su búsqueda.

Un año de la desaparición forzada de un testigo clave contra el Estado. Desinformémonos

¿cuántos son muchos?

Corría el 13 de febrero de 2009 cuando Raúl Lucas Lucía y Manuel Ponce, indígenas na´savi miembros de la Organización para el Futuro del Pueblo Mixteco fueron golpeados y capturados por hombres armados, a plena luz del día, frente a autoridades municipales de Ayutla, Guerrero. A pesar del llamamiento urgente para dar con su paradero, sus cuerpos fueron hallados días más tarde con huellas de tortura, enterrados y ejecutados. Las autoridades locales no hicieron un esfuerzo para localizarlos. Todo lo contrario.

Casos como el de los defensores indígenas son ilustrativos de la desaparición forzada, delito de lesa humanidad (tipificado hasta 1983 por la OEA) que han registrado organismos en el Informe sobre la desaparición forzada 2011, documento que presentaron ante el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias de la ONU.

Con casos desde 1977 (con el de Rosendo Radilla, también en Guerrero como el más ejemplar en México) 3 mil personas habrían sido desaparecidas entre 2006 y 2010. Además 30 de esos casos serían de defensores en el periodo de 2005 a 2011, reporta Víctor Ballinas en La Jornada. ¿Cuántos son muchos?.

Dos años atrás intentaba recalcar una diferencia entre desaparición forzada y secuestro:

“La desaparición forzada, llevada a cabo por fuerzas del Estado, regulares (policía, Ejército) o por grupos irregulares (paramilitares) no es en sí un simple secuestro.

“Lleva otro tipo de connotación, pues de entrada, no exige el intercambio de un bien -económico o material- a cambio de la liberación de la víctima, sino va más allá al infundir terror entre sus relaciones cercanas, desde la familia y los vecinos hasta los entornos políticos donde milite hasta aniquilarlos anímica y emocionalmente.”

Hoy nos seguimos equivocando si equiparamos la desaparición forzada con el secuestro y el “levantón”, propios de otras lecturas completamente de distintos contextos, y no menos graves por cierto.

Más información:

Informe sobre la desaparición forzada en México 2011
¡Hasta Encontrarlos!
Los desaparecidos. Lydiette Carrión.
La lista de la guerra sucia… historias de la ignominia. David Espino