El Salvador is contending with an epidemic of gang violence. The small but densely populated Central American nation registered more homicides in 2015 than in any year during its protracted civil war, and young people are particularly vulnerable. Violent crime perpetrated by the “maras”, as the gangs are known, has claimed the lives of 7,500 young Salvadorans since mid-2014.

Tens of thousands of Salvadorans, among them large numbers of unaccompanied minors, feel they have no choice but to flee the country. Most try to reach the United States and apply for asylum, but many only get as far as Mexico, where they are intercepted by authorities. In the first five months of 2016, nearly 20,000 Salvadorans were deported from Mexico, back to the violence they were trying to escape.

This audio slideshow by Salvadoran photographer Juan Carlos features the voices of young returnees talking about why they tried to flee.

See more of Juan Carlos work via juancarlosphotos.com

Photo/Video: Juan Carlos; Editing: Juan Carlos & Prometeo Lucero; Multimedia Producer: Prometeo Lucero for IRIN News

“Cuando contamos historias de violencia no debemos pensar sólo en denunciar, debemos equilibrar la historia con hechos humanos, dar una visión de esperanza”.
Donna de Cessare

Una semana intensa es, paradójicamente, poco tiempo para aprender. Sin embargo, las horas de charla, convivencia y trabajo en colectivo con fotoperiodistas provenientes de distintos países latinoamericanos, impartido por Dona de Cessare hicieron del Taller de edición fotográfica: violencia y sociedad en América Latina un importante punto de partida para pensar en varios aspectos del fotoperiodismo.

Desde claves a considerar para la edición de imagenes, la narrativa a través de personajes y su ritmo, nuevas formas de contar las historias y la importancia del sonido (¡y del silencio!) en los proyectos multimedia hasta el autocuidado necesario para continuar con la labor, entre otros aspectos.

Fue en este taller, en San Salvador, donde se cocinó, con el material en bruto y el apoyo muy crítico y certero de Dona y los compañeros talleristas, el proyecto multimedia Frontera Sur, el cual contaba sólo con una escena concreta y muchas ideas dispersas y caóticas.

Es importante hacer hincapié en el ejercicio de edición colectiva: uno tiende a enamorarse de imágenes por el esfuerzo que le costaron o bien, por cierto apego personal con el momento de la toma, pero al final pueden no funcionar. En otras palabras, cuando otra persona observa el conjunto puede ser más frío, sincero y crítico e incluso detectar trabajos mal hechos (aunque le parezcan buenos a uno). Y eso es de más ayuda profesional que el halago por todo.

Recomiendo ampliamente la lectura de la Relatoría del Taller de edición fotográfica: violencia y sociedad en América Latina publicado en la web de la FNPI (y a su vez, los documentos y proyectos reseñados en ésta).

Via Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI)


En el billar La Dalia, cerca de la Plaza La Libertad, se reúnen una tarde los señores a disfrutar una partida de billar, dominó, póker o simplemente conversar mientras fuman un cigarro y beben soda o cerveza. Afuera, un grupo de soldados patrulla a pie entre los puestos ambulantes en busca de pandilleros.

Para el fuereño promedio, la primer imagen de San Salvador es el rastro del miedo: rejas, mallas ciclónicas y alambres de púas a lo largo de las calles; policías privados armados con escopeta y rondines militares por el centro de San Salvador. Saldos de la posguerra y el crecimiento de las pandillas.

Después de 18 mil muertos, se especula si la tregua se romperá o si rendirá frutos para la reinserción en miles de jóvenes en el tejido social. Pactada entre facciones de las pandillas, y mediada por el gobierno y la iglesia, redujo la tasa de homicidios de 14 al día, a 6.

Reportage gráfico publicado en el suplemento Domingo del diario El Universal, el 1 de julio de 2012.

Ver Una tarde de tregua en Domingo / El Universal