En la Mediateca de la Casa de Francia en México, (Havre #15, Col. Juárez), presencia de las historias gráficas publicadas en el libro “Acompañando la esperanza: 20 experiencias en defensa y promoción de los derechos humanos“, presentado el 25 de abril por la Red TDT.
Hasta el 10 de mayo. Con imágenes de este autor y Liliana Zaragoza.

– Campaña “Defendamos la esperanza

Mítin frente a Bellas Artes, 3 de mayo de 2012“A México lo veo como uno de los tantos países en conflicto, pero con una guerra completamente declarada contra el pueblo” dice Norma Jiménez. “Veo a la corrupción en todas las instituciones gubernamentales. Desde la propia educación, nos meten en la cabeza que no tenemos derechos y que las responsabilidades del Estado terminan siendo como favores”.

Norma es una de las 47 mujeres que fueron detenidas durante el operativo policiaco ocurrido el 3 y 4 de mayo de 2006 en San Salvador Atenco, Estado de México. Es una de las 26 que decidieron denunciar la tortura sexual infringida por elementos de la Policía Federal Preventiva (PFP) y de la Agencia de Seguridad Estatal del Estado de México (ASE). Seis años después continúa su demanda de justicia.

Sanar el alma, seguir la lucha

Texto: Fernando Hernández. Historia publicada en el sitio web de la campaña “Defendamos la Esperanza”, Campaña Nacional en Favor de las Defensoras y Defensores de Derechos Humanos, lanzada el 1 de marzo de 2013

Asamblea wixarika en Mesa del Tirador (Prometeo Lucero/ Red TDT)El territorio del pueblo indígena Wixárika (también conocido como Huichol) es en conjunto más grande que el estado de Colima y encuentra repartido en Jalisco, Nayarit y Durango. Entre los Wixárikas no faltan los conflictos y diferencias, pero cuando se trata de defender su territorio se vuelven uno solo. En su territorio nacen, siembran, viven. Lo mismo hicieron sus padres y abuelos. Los Wixárikas dicen que cuando no siembran se entristecen, luego enferman y pueden llegar a morir.

Esa relación entre los Wixárikas y la tierra la conoció Carlos Chávez muchos años antes de fundar la Asociación Jalisciense de Apoyo a Grupos Indígenas (AJAGI). Preocupado por las condiciones de salud de las comunidades Wixárikas se acercó a ellas para estudiar las plantas medicinales y posteriormente con un proyecto de salud más en forma. Visitaba a las personas con algún padecimiento y encontró que había un mal mayor. “Fuimos a visitar una zona invadida” recuerda Carlos “nos impactó muy fuerte la realidad que estaba viviendo la gente allí y nos pidieron que les ayudáramos a eso, a recuperar su tierra. Nos dijeron que muchas gracias por ayudarles con el tema de salud, pero lo que ellos querían era recuperar su tierra. Entonces nos comprometimos ahí mismo a que sí, los íbamos a ayudar”.

La Defensa Del Territorio Wixárika

Texto: Fernando Hernández. Historia publicada en el sitio web de la campaña “Defendamos la Esperanza”, Campaña Nacional en Favor de las Defensoras y Defensores de Derechos Humanos, lanzada el 1 de marzo de 2013